¿Puede usted…?, ¿debería usted…? La respuesta simple es, no. Los neumáticos de rendimiento para verano no son diseñados para soportar temperaturas cercanas o bajo el nivel de congelación. A continuación, una explicación del porque.
Los neumáticos de rendimiento para verano poseen un compuesto de caucho en la huella, fabricado para proporcionar tracción en temperaturas cálidas o calientes solamente. Cuando las temperaturas bajan a los 40 grados Fahrenheit (4.44 grados Celsius) el compuesto de caucho de un neumático de rendimiento para verano, cambia de elástico flexible a plástico inflexible, drásticamente reduciendo la capacidad de tracción. La industria de neumáticos llama a este proceso “transición de vidrio” (glass transition). Y sin tracción, será difícil que su vehículo permanezca seguro en la carretera.
Neumáticos de rendimiento para verano expuestos a temperaturas cercanas o por debajo del nivel de congelación, pueden desarrollar grietas en el compuesto de caucho de la huella o los bloques de la misma pueden astillarse. Si un neumático experimenta estos daños, el mismo debe ser remplazado. Y, debido a que estos daños son provocados por el mal uso o la temperatura en que se guardan, las garantías de los fabricantes generalmente no los cubren.
En resumen, no conduzca neumáticos de verano en climas fríos. Evite un dolor de cabeza de un accidente o neumáticos dañados, y realice la transición a neumáticos para toda estación o neumáticos dedicados solamente para el invierno durante el otoño, antes que lleguen las temperaturas frías.
Was this post helpful?
1300 of 1923 people found this post helpful